Una buena lección aprendida, de un violín mal tocado



El respeto hacia los demás se llama Compasión. Tener un gran respeto por uno mismo conlleva tener un gran respeto hacia los demás. Reconocemos nuestros recíprocos derechos. Tu derecho a tener tu propio punto de vista, tu derecho a cambiar de opinión sin tener que dar explicaciones, tu derecho a crear un mundo propio en el que poder vivir.

Respeto hacia los demás supone tener respeto por sus decisiones y por sus sentimientos. Respetar las decisiones de los demás o sus sentimientos no significa que estemos de acuerdo ni que los compartamos, significa que aceptamos que la otra persona tiene derecho a tener sus propios sentimientos y a tomar sus propias decisiones, sean o no adecuadas para mí y sean o no iguales que los míos. Significa que permitimos que los demás pongan nombre a sus sentimientos, aunque no los entendamos, aunque nosotros les llamemos de otra manera.

Respeto hacia los demás significa respetar sus diferencias, aceptar que somos personas diferentes, con experiencias, culturas, ideologías y punto de vista distintos. Significa respetar sus sueños y sus necesidades y no tomar decisiones que les afecten sin contar con su participación.

Respeto hacia los demás implica separar su conducta de su identidad. La conducta de una persona no es su identidad. Es aceptar los límites que nos impone y no invadir su espacio privado sin su consentimiento. Es no ser arbitrario con él, sino consecuente. Es darle valoración, transmitirle nuestra admiración, darle recompensas. Es darle poder.

El respeto hacia los demás incluye el derecho a tener opiniones y valoraciones diferentes, el respeto hacia la pluralidad. Vive y deja vivir. No tenemos derecho a juzgar a los demás, entre otras razones, porque no disponemos de toda la información. No somos policías, ni jueces, ni dioses.

Pero el respeto hacia los demás va más allá. Supone también que vamos a ayudar a los demás a desarrollar todas sus capacidades. Yo pongo a tu disposición mis capacidades para que tú puedas desarrollar las tuyas. Pídeme lo que necesites y que yo pueda darte. Es aceptar el derecho del otro a pedir.

Mi amigo Pablo es un famoso escultor. Sus esculturas son muy apreciadas y valoradas, sobre todo las de gran tamaño, que adornan espacios públicos, como plazas y autopistas de todo el mundo. Pablo se ha forjado a sí mismo y ha conseguido su posición gracias al esfuerzo y la constancia. Hace unas semanas íbamos paseando por la calle cuando nos encontramos con un músico callejero. Tocaba muy mal unas piezas de Mozart con su violín. Generalmente yo paso de largo, pero Pablo quiso pararse a escuchar. El músico luchaba con las cuerdas por sacar algún sonido reconocible y afinado. Pablo me hizo aguantar diez minutos de insufrible tormento musical. Cuando acabó el “concierto”, ante mi sorpresa, Pablo se acercó al músico, le dio un billete de 50 Euros y le dijo: “Muchísimas gracias por su amabilidad, me ha hecho feliz durante estos minutos”

— Pero, Pablo, —le dije al alejarnos— ha sido horrible. En todo caso es él quien debería darte las gracias a ti.

—Te equivocas, Ricardo, —me dijo— Es verdad que ha sido horrible, que no se puede hacer peor, pero soy yo quien tiene que estar agradecido por poder ayudar a este hombre. Mi agradecimiento no es por su música, sino por la posibilidad que me ha dado de ayudarle. Él mantiene su dignidad, ofreciendo su música, y yo le ayudo a comer hoy sin mancillar su dignidad. Es una cuestión de respeto. El se respeta a si mismo no pidiendo caridad, sino ofreciendo algo a cambio de unas monedas y yo le agradezco que me permita ayudarle sin lesionar su dignidad. 50 Euros es un precio muy bajo por lo que acabo de ganar gracias a este hombre.

Aprendí una buena lección. Desde entonces doy siempre las gracias, tanto por recibir como por dar.

Este artículo es un capítulo del eBook “Las ranas hacen CHOP. Cómo conseguir mis objetivos”

Anuncios
Publicado en NelsoN. Leave a Comment »

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: