Netflix: Así está parado frente al resto de servicios en Latinoamérica


Netflix puso los ojos en Latinoamérica, está llegando en varios lugares de este pedazo de tierra y hasta hablamos con su CEO Reed Hastings. Este día es rojo, y no podemos dejar de hablar de las bondades de este servicio barato, que ha hecho grito y plata en Estados Unidos, y que se considera parte de los factores que han matado la renta de películas físicas como Blockbuster.

Pero América Latina es diferente a Norteamérica, aquí la realidad económica y social es otra. Por muy interesante que sea, tiene que competir con el retrógrado pero eficiente TV cable que a Leo Prieto le dio por cortar, las tiendas de renta de películas en Blu-Ray que quedan por ahí, las redes P2P y otros servicios similares. ¿Qué ganamos, y qué perdemos? ¿Nos conviene Netflix al lado de uno de ellos?

Netflix y el TV Cable

El servicio parte perdiendo con un gol que mete la televisión por cable desde el primer minuto: tiene las últimas series disponibles en los canales respectivos. Si eres un servicio de Internet, no aprovechar la inmediatez de contenido es equivalente a comprar un Ferrari para andar en zona rural.

Netflix tendrá las series con un retraso de 1 año respecto a su estreno. Comprensible sería de unos días, no más allá de una semana, pero pensar que la primera temporada de Game of Thrones lo verás el 2012 es demasiado para los próximos integrantes del Club Yo Odio a Joffrey Baratheon – en ese momento estaremos más pendientes de la segunda temporada. Para ser justos, cabe decir que en EE.UU. Netflix también emite series atrasadas – la apuesta va más bien por el lado de tener una biblioteca de clásicos.

Así que no todo está perdido. Te da la posibilidad de ver series antiguas que ya no dan en ningún canal, o documentales que pasaron por la televisión abierta un fomingo, y por menos de lo que pagas por el cable mensualmente. Ahora, creo que fue craso error decirle a mi madre que Vidas Robadas y María la del Barrio estaban por allí. Y esas series centroamericanas no las están dando en ningún lado. Qué coincidencia, nuestro almuerzo también está ausente.

Lamentablemente está casi todo doblado al español, algo que le molestará a la mayoría de la población, pero recuerden que en la televisión también se repite el mismo tema. Se supone que a futuro uno va a poder cambiar el idioma y poner subtítulos, pero hoy no existe esa opción. Personalmente encuentro esto como alegar por que la torta no tiene guinda en la punta, porque entiendo igual.

Si no contásemos con que actualmente Netflix sólo acepta Visa y MasterCard, sería perfecto. No todos tienen una tarjeta de esas, por lo que segmentan automáticamente “para arriba”: quienes pueden comprar de forma internacional, seguramente no tienen tiempo para andar configurando cosas, y seguro manejan el inglés. Esos mismos deberían tener una televisión en alta definición, Blu-Ray, uno que otro disco azul para ver o su Set Top Box con una que otra serie grabada, y una preferencia por los subtítulos inmensa.

¿Cómo mejoramos? Si Netflix comienza a aceptar tarjetas de crédito de operaciones nacionales, de multitiendas y/o de débito, seguro verán una avalancha de usuarios llegar al servicio, ya que son fáciles de conseguir a diferencia de una VISA o MasterCard Internacional. No descarto que lo hagan a mediano o largo plazo, después de estabilizar el sistema latinoamericano. Para el tema de las series, un año es mucho de espera; Netflix no es el lugar para saber de los últimos estrenos.

Netflix y la Renta de películas y series

Por muy buenas que sean las películas en Netflix, no las podrás ver en Súper Alta Definición, pero créanme que el servicio escala bastante bien si tu conexión aguanta. Eso sí, no es nada comparable con lo que puedes sacar desde un Blu-Ray al menos que seas exquisito con cada píxel de la pantalla.

Las rentas individuales todavía tienen la ventaja sobre la Alta Definición, y mucho más si consideras títulos en 3D (si lo soporta la televisión). Rentar una película en Blu-Ray es por lejos más caro que su símil en DVD – por lo menos en mi experiencia personal – lo que deja a Netflix como el ganador por costo pero no necesariamente por calidad. La mejor experiencia lejos la ofrece el disco azul, pero créanme que el servicio hace un trabajo decente al mostrar medios en algo así como 720p si se puede y está disponible.

En resumen, en Netflix podrás ver más películas por menos de lo que sale rentar cada una, pero no serán en alta definición si tu conexión no aguanta o si esperas algo que te vuele los sesos. Si quieres algo a la mejor calidad posible, y que esté a raya con tus parlantes 5.1, por ahora tendrás que pagar la renta del disco Blu-Ray.

¿Cómo mejoramos? Es cosa de gustos, habrán quienes cancelarán su membresía en Blockbuster u otro similar, y el resto que no estará interesado en Netflix hoy.

Netflix y las redes P2P

En las redes P2P puedes encontrar de todo, por muy ilegales que sean. Es algo así como el paralelo entre los vendedores de películas piratas en la calle y la tienda donde venden películas de forma legal.

La diferencia es que en P2P no pagas más que la conexión de Internet, por lo que el costo mensual de Netflix pasa a ser un punto en contra por muy bajo que sea. El catálogo disponible en la Internet es prácticamente invencible: desde las series coreanas que ve la mamá de uno de nuestros editores hasta los dramas centroamericanos con Lucerito que ve la mía. Incluso más del alguna repitiéndose la distribución en YouTube. Pero eso no es el caso para todas las series y películas, así que no es de extrañarse que el clásico TRON, El Chavo del 8 o Payasos Asesinos sean imposibles de descargar para ver en los próximos segundos – probablemente te demores dos años en terminar de descargar el último bit.

Mientras que en Netflix no podrás ver las últimas series, con un par de búsquedas en internet darás con el episodio que dieron ayer (o hace unas horas) en alta definición, y en un par de días con subtítulos hechos por fans. Dominio computín sí será necesario: pasar el mkv a un formato decente, calzar los subtítulos en SRT, quién sabe qué más.

Costo nulo, gran catálogo, gran calidad y gran disponibilidad. Pagar por un servicio notoriamente inferior es de tontos, pero la gratuidad también trae la complicidad de arreglar los archivos para que sean reproducibles en la televisión. Por ejemplo, PlayStation 3 no soporta MKV y Nintendo Wii no tiene forma de reproducir medios externos. No veo a nadie sobre los 40 haciendo malabares por allí.

¿Cómo mejoramos? La redes P2P ofrecen series de estreno disponibles, películas en Alta Definición, y subtítulos junto al audio original, pero con Netflix y algunos billetes no estarás deambulando en sitios turbios ni averiguando cómo reproducirlo en tu TV o consola.

Netflix y Otros servicios

Si comparase Netflix con cada servicio de forma individual, terminaríamos este artículo el próximo semestre. Pero esto es a lo que se enfrenta en resumidas cuentas:

  • Cuevana: ofrece las últimas películas y series gratis, aunque sólo a través de un PC.
  • On Video de Telefónica Argentina: es un decente “videoclub” digital, con costos individuales por contenido.
  • MovieCity Play: tiene más contenido propio que estrenos decentes, pero es gratis dependiendo de tu servicio de TV Cable.
  • Mubi: es algo así como un servicio de nicho para quienes andan buscando películas antiguas, clásicos en blanco y negro, y sin soltar algún billete.
  • TerraTV – que depende del país – tiene buenas series disponibles y gratis, aunque al igual que los tres anteriores, sólo a través de un PC si no contamos uno que otro App para “Televisores Inteligentes”. Y tiene Robot Chicken (Pollo Robot) pero doblado al español.

La competencia es variada: algunos cuestan más, otros relativamente menos, el material disponible varía entre interesantes estrenos a pocos atractivos, y una que otra con más facilidades de pago que otro. Pero lo que ellos no poseen es la posibilidad de también entrar en Wii y PlayStation 3, mucho menos en iPod, iPad y XBOX 360 cuando estén disponibles para fin de año.

Un interesante reparto

Netflix tiene una muy buena posición en Latinoamérica si el asunto está como lo han pintado. Ofrece una mejor experiencia que el PPV del TV Cable, pero este último llega directo a la televisión y con cargo directo a la boleta – nada de andar metiendo tarjetas de crédito internacionales. Las series que no podrán emitir en menos de un año es una lástima, dejando a los usuarios a la deriva de otros servicios, P2P, o casándose con esperar su transmisión en el canal y horario respectivo. Tienen a favor el precio, y la facilidad de uso que significa ver una película en línea sin lidiar con formatos, pero la barrera de entrada es demasiado alta para la mayoría del público común y corriente que seguro piden algo como Netflix a gritos.

Habrá que esperar a que el servicio madure, porque tiene potencial y el precio es tentativo. A ver si Hulu y Boxee se avivan y deciden también entrar a Latinoamérica; su catálogo y precios son diferentes a Netflix, y por ello pueden terminar por convertirse en competidores directos.

Prepárense para la segunda mitad de este artículo, porque entraremos de lleno a usar el servicio. ¿Nos hará cancelar la cuenta de la televisión por cable, será un gran complemento, o pasará sin pena ni gloria?

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: